26 Abril 2020

Radiografía de un brunch

Apuntes
Radiografía de un brunch

Los domingos son nuestros días top. Los pancakes, el jugo de naranja, las frutas, la miel, las tostadas francesas, los huevos en el punto y el yogur de todos los sabores son los invitados especiales. Aceptamos que algunos miembros de esta Libreta no somos muy buenos cocinando, pero cuando nos hablan de brunch —esas seis letras felices— la vajilla salta.

En esa lista utópica de “si me volviera a casar” que hacemos mentalmente, está un brunch. Digamos entonces, que esta investigación la hicimos para autocumplirnos ese deseo y, por supuesto, para las que quieren tanto los domingos como nosotros y, además, se llaman “futuras esposas”.

B R U N C H

Como dato curioso y como introducción, la palabra brunch es una unión entre breakfast y lunch. Por eso, los restaurantes que los sirven (gracias por existir) lo hacen, generalmente, de diez de la mañana a tres de la tarde.

Hablando de matrimonios, para Jacklin Lemoine, de Mystique, el horario sería entre diez de la mañana y cuatro de la tarde. En cambio, Julián Posada, director de arte y coordinador de logística para eventos, piensa que la hora ideal para empezarlo es entre doce del día y una de la tarde y la hora de finalización normalmente es entre siete y nueve de la noche. Tranquilas, no tienen que coger el micrófono y decirles a los invitados que se acabó la fiesta; un buen dj o una buena orquesta son los aliados y los encargados de diseñar cada momento, incluyendo la despedida.

Música

Y ya que entramos a la melodía del ambiente, al ritmo y la alegría, tenemos que decir que si las fiestas tranquilas están en tu “lista de momentos ideales”, un brunch es para ti. María Alejandra y Carolina, de Sendero Rosa, nos dejaron claro que todo depende del presupuesto que tengas, pero un grupo en vivo tocando son cubano o música “chill out” no solo se convierte en el ambiente de la celebración, sino que hace parte de todo el look. Agregarle un dj, para que se turnen, también es una buena opción.

Licor

Buena música + cocteles diurnos = brunch exitoso. Pero ojo: nada de tragos muy fuertes que puedan enloquecer los cerebros. Coherencia ante todo: mimosas, cervezas, sangrías, tintos de verano, espumosos, vinos claros, Aperol, refajo. ¿Mojitos y gin tonic? ¡Y si los preparan con jugos naturales, mejor!

Catering

Más que en cualquier otra celebración, el catering en un brunch es el elemento principal. El protagonista. La estrella. Porque, no nos digan que no, cuando escuchamos “brunch”, ya nos estamos imaginando la mesa completa. Jacklin Lemoine, de Mystique, está de acuerdo con nosotros: lo ideal es que sean estaciones donde te preparan al momento.

¿Y el menú? Una mezcla de opciones de desayuno y almuerzo. Variedad de huevos, tostadas francesas, panes con patés y mermeladas, quesos de todos los sabores y carnes frías. Roast beef, pierna de cerdo, salmón ahumado. Por supuesto, que los vegetales no falten, pueden ser confitados o encurtidos.

A estas delicias que nos hicieron agua la boca, agreguémosle las bebidas: variedad, mucha variedad de jugos naturales y aguas saborizadas. Para cerrar con sonrisa definitiva: una estación con postres pequeños, café y té. ¿O se imaginan un helado? 

Decoración

Esta es la mejor parte. La decoración, casi siempre, es el mismo brunch. Sí: la comida servida por estaciones, las mesas de charcutería, las mermeladas, granolas, panes, jarras de mimosas; todo al mismo tiempo, pasan a ser elementos visualmente atractivos y entonces, parte de la decoración. Follaje y flores, también, que no falten.

La iluminación, casi siempre, es la luz natural del día (un costo menos) y los colores de la gastronomía logran darle un aura al ambiente que muchas veces, en las noches se pierde.

Locación

La locación. La bendita locación. Una de las decisiones más arduas, ¿cierto? Bueno, empecemos por la recomendación que nos dio Julián Posada, que nos parece sabia: el clima. Tan voluble y tan cambiante. Sol radiante y al segundo, lluvia torrencial. Por eso, independientemente de lo que elijan, aunque estén en la mitad del monte: piso y cubierta.

También hay que tener en cuenta que, al tener luz durante todo el evento, cada detalle, por mínimo que sea, queda expuesto. Tanto lo que está en el interior como lo exterior y es por eso que los jardines, los ventanales, la estructura y la decoración tienen que estar impecables.

Código de vestuario

Para este factor tan importante y tan confuso a veces, hablamos con Áncor Dresses. De esta manera, pudimos tener un panorama más claro. Lo ideal, sin excepción alguna, es que el vestuario para un brunch sea casual: un look que puede contener un toque informal, pero sin olvidar que es un evento que amerita arreglarse bien.

Para las mujeres se valen los estampados, los colores encendidos y los looks de dos piezas. ¿Vestidos midi? ¡Un acierto y una oportunidad para lucirlos! También es la ocasión exacta para explorar los enterizos. Un poco de riesgo, nunca cae mal.

Hombres, queridos hombres, a ustedes les recomendamos los tonos claros, acudir al blazer como salvavidas y buena presentación. Las corbatas se quedan en el clóset y esta vez, la mezcla de colores en prendas inferiores y superiores es válida. Anoten.

La novia

No hay que olvidar que aunque decidas hacer un brunch, que sí, lo hemos dicho y lo repetimos, es un evento más informal, eres la novia. Es tu día y tomártelo como tal no está de más. Las fanáticas del estilo boho-chic, salen ganando; este concepto es muy acertado. Los crop top también tienen cabida.

Guillermo Castro, diseñador, cree que las siluetas holgadas, los vestidos cortos y las propuestas más relajadas son acertadas; sin embargo, lo principal es tener en cuenta todo el contexto: el estilo de la novia, el lugar, el tipo de decoración, pues aunque sea un brunch, cabe la posibilidad de ser elegante. Porque al final, si el vestido habla de ella, todo vale.

Albita Moncada, de La Esposa, no recomienda los vestidos cortos. Piensa que son adecuados para otro tipo de ceremonias, donde la novia haga un cambio de vestuario. Las colas largas, el brillo en exceso, o las telas pesadas y muy elegantes como el mikado de seda, también desentonan en un brunch. En cambio, recomienda usar shifón, tul, tul mórbido y organza.

El novio

Si creyeron, queridos novios, que la protagonista siempre es ella se equivocaron. Queremos compartirles toda la información necesaria para que ese día no desentonen.

Recuerden, entonces, que estamos hablando de un brunch. Un evento de día, temprano casi siempre, más informal, pero jamás menos importante, menos especial, menos significativo. Ustedes también son protagonistas y como tal, deben cuidar los detalles, deben llevar un código de vestuario superior.

- Colores: más suaves, más pasteles. Blancos, arena, baby blue, soft pink. Malas noticias para los amantes del negro: prohibido. Lo máximo a lo que se podría llegar es un gris suave o un gris medio. El azul oscuro o medio, también queda fuera del pantone permitido. Para Daniel y Alejandro Lugó, de Lugó Lugó, este color, sobre todo, es un desacierto porque es un tono que frecuentemente se usa para ir a la oficina. Salvo que sea un esmoquin (y en este caso no aplicaría), no recurran a él.

- Materiales: depende mucho del clima, pero digamos que estamos hablando de uno neutral, primaveral. Los algodones con sedas, los linos o un paño (que es 100% lana virgen, una especie de mallita fina que deja circular el aire) son ideales.

- ¿Corbata, corbatín? Para los hombres delgados y altos, el corbatín es el complemento. Para aquellos bajos y con un par de kilitos de más, la corbata los hará ver mejor. Aunque, más allá de elegir entre estos dos, es más importante lucir un blazer hecho a la medida que tenga, por ejemplo, un pocket square (pañuelo de bolsillo) en un estampado para agregarle un toque distinto. Si a esto se le agrega el gallardete en la solapa: touché!

- ¿Un solo tono? No es necesario que la chaqueta y el pantalón sean del mismo color, pero si va a haber un contraste que sea muy armónico.

Con este resumen que define varios puntos importantes, pasamos a la parte de los de-sa-cier-tos. ¿Cuáles serían?

• Colores oscuros.
• Siluetas muy sueltas.
• Código de vestuario tan abierto que todo se valga.
• Vestir solo chaleco, sin chaqueta (imperdonable, directo hacia el infierno).
• Tenis: únicamente si se trata de un coleccionista, de un verdadero fanático de los tenis. En este caso se entiende y, además, es coherente. Para el resto de los mortales: unos Monkstrap, Tassel Loafers o máximo unos zapatos Superga (y solo si el traje está tan impecable, que los permite).

PD: un referente que les gusta mucho a estos dos hermanos (para que ustedes lo tengan en cuenta) es Chuck Bass.

Apuntes finales

Después de tener los elementos claves, quisimos hablar con Diana Urrea, wedding planner de Tu Cuento, sobre las ventajas y desventajas para que nosotros nos antojemos más de los brunch y ustedes, por fin decidan.

Ventajas:

- Presupuesto más ajustado.
- Menor consumo de licor.
 -Celebración corta y descomplicada.
- Un matrimonio más íntimo (casi siempre son pocos invitados).
- Planeación más rápida.
- Posibilidad de hacerlo un domingo.

Desventajas:

- No tener espacios previos para compartir con las hermanas, la mamá o las amigas (que casi siempre son por la mañana).
- No tener un ambiente de fiesta.
- Tener que madrugar.
- Ponerle cierre al brunch.

TODO EL AMOR EN UN BRUNCH

De la teoría a la realidad. Nos dimos una pasadita por nuestro archivo de historias y artículos para buscar esas celebraciones en las que un brunch ha sido protagonista. Seleccionamos cuatro que son pura inspiración.

1. LAURA + NICOLÁS

Un brunch, con hora de comienzo y hora de final. No querían fiesta. No son mucho de bailes. Pero sí son mucho de música, entonces hicieron una lista en Spotify con todas las canciones que cuentan ese trayecto que han recorrido juntos. Acompañándolos estaban 120 personas que los quieren y ellos quieren y también, sus amigos incondicionales: Berta y Cacerola, dos perritos salchichas; un caballo, varias gallinas (las cutucutu, como les dice ella) y Barbas Espátula, la perrita que adoptaron. El resultado de tanto amor fue una novia con el vestido muy muy sucio de jugar con sus compinches y una felicidad desmedida.

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Fotos: Valeria Duque Fotografía.

2. SUSANA + DAVID

Casarse de día, a las 10 de la mañana, y celebrar con un brunch, fue otra apuesta salida del libreto. “Siempre quise casarme con un brunch. No soy de fiestas ni de hora loca. Lo que más disfruto del día es el desayuno, incluso es mi parte preferida de viajar, el desayuno del hotel. Afortunadamente, David piensa igual”. Esta decisión, cuenta Julián Posada, permitió servir frutas, helados, huevos y muchas otras cosas que usualmente no se elaboran para un menú nocturno.

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Fotos: Valeria Duque Fotografía.

3. UN BRUNCH HIZO LA FIESTA

Un sí a los lunes festivos sin alarmas programadas, al placer de pasar más horas entre las cobijas, a la libertad de poder levantarnos más tarde. Un sí al desayuno que se junta con el almuerzo y al genio que lo resumió en una palabra: brunch. Un sí a las fotos que nos compartió Moni, de Meme Historias, del matri de Luisa y Jose –dos amigos cercanos a esta Libreta- que eligieron hacer uno para su celebración. Porque es su mejor plan el fin de semana, porque aman comer, porque el desayuno es la comida que más los emociona, porque se mueren por el dulce, porque más que de fiestas son de momentos tranquilos. Un sí a los novios que deciden ser fieles a su esencia, a sus pasiones, que van su ritmo.

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Fotos: Meme Historias.

4. ANITA + ALEJO

Una carpa como punto de partida. Una celebración de día, al aire libre, junto a un lago. Una fiesta tranquila, sin rumba ni hora loca. A cambio: buena comida, buenos tragos, buena música, buena conversación. La idea inicial era ofrecer un desayuno, tipo brunch, pero, ¿cómo no sacarle provecho y disfrutar más tiempo de esa carpa tan linda en medio de ese paisaje? Así que decidieron crear toda una experiencia de pequeños platos para todo el día, con una atmósfera pensada para compartir, como les gusta en su vida cotidiana.

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Fotos: Valeria Duque Fotografía.

MÁS DOSIS DE INSPIRACIÓN

LLENO DE DETALLES

Así es este otro brunch bonito, que nos comparte Moni, de Meme Historias.

Fotos: Meme Historias.

MUY NUESTRO

¿Qué tal este brunch con acento colombiano, para sorprender con nuestros sabores a muchos invitados extranjeros? Fotos: VDF.

¿IDEAS PARA EL CATERING?

Antójense de estas delicias de Mystique y su chef Juan Pablo Valencia. Burratas, causa limeña, cazuela de pulpo, cazuela de papas criollas... 

Fotos: César Bedoya.
ESTE TEXTO FUE ESCRITO POR JULI LONDOÑO PARA LLM.
(EN INSTAGRAM LA ENCUENTRAN COMO @CARECOCO). HERMANA DE PABLO, DE SANTIAGO, DE FELIPE. PERIODISTA, ENAMORADA DE LAS LETRAS HECHAS LIBROS, HISTORIAS, VIAJES, CANCIONES DE SABINA. SU FIRMA TIENE –SIEMPRE– UN ESPACIO EN LAS PÁGINAS DE ESTA LIBRETA MORADA.

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