Isabella + Lina

Isabella + Lina

Un café que se extendió por horas. Una señal que llegó del cielo. Un cariño libre de disputas sociales. Una vida que quería girar 180 grados y otra que ya estaba en su andar más pleno. De eso está hecho el amor: de puntos que se encuentran cuando pareciesen distanciarse; de la osadía para permitir conectar con alguien más.

UN CAFÉ, UN ENCUENTRO

Era 2017. La abuela de Isabella, su gran amor, su todo, había muerto. Las ausencias de los seres más queridos te cambian la piel y quizás, por eso (y también por mucho más) ella quería un cambio: un nuevo comienzo, una re invención propia, un respiro en medio de la asfixia.

Lina, en cambio, estaba en un momento de serenidad; de una paz que quería compartir con alguien más. Sentía que el equilibrio estaba a su favor, que el afán había quedado atrás y que quería invitar a Isabella a un café. Así fue. Y el café no duró lo que dura una taza, sino lo que tarda una tarde y una noche. Y la conexión fue clara, precisa. Y quizás hubo silencios, pero no incómodos. Y desde ese mismo café, nos contaron esta historia. Y desde ese mismo café, Isabella miró hacia el cielo para agradecerle a su abuela el regalo del amor: de Lina.

MAÑANA CUMPLES AÑOS

La de la iniciativa fue Lina. La ingeniera, la analítica, la pausada, la concreta, la rola, la reservada. Quería sorprender a Isabella. La periodista, la expresiva, la desordenada, la acelerada, la caleña, la habladora. La segunda estaba de viaje y llegaba justo un día antes de su cumpleaños. No se vería extraño que la casa anduviera de celebración: en el centro de la sala había una caja grande. Después de comer, Lina le dijo que abriera su regalo. Apareció una bomba de helio que decía ¿quieres casarte conmigo? Y dos anillos: el primero se lo puso Lina a Isabella y el segundo, Isabella a Lina. Fue una propuesta de doble vía, recíproca en su totalidad; como ese amor que profesan y que esperan: libre y coincidente por ambas. Fue una noche donde recordaron todo aquello que las une: el amor por Socio, su perro y todos los animales; el tiempo en el mar, los viajes y las nuevas culturas, el tenis y esos partiditos que suelen jugarse cuando están de vacaciones, el cine en centro comercial y dentro de las cobijas en la casa. Fue una noche donde recordaron que aquello que las distancia, en definitiva, también ha sido aquello que las ha puesto más cerca de la otra.

LA INSPIRACIÓN / LO IMPORTANTE / LA ORGANIZACIÓN

Boho-botánico fue el concepto que eligieron si hablamos de lo estético: lo simple y lo natural fueron foco; los detalles puntuales como toronjas en las mesas o el tapete de hojas de Eucalipto por donde entraron hacia la ceremonia, merecieron las miradas de todos. Una decoración que le apostó al follaje, a (pocas) flores blancas que contrastaran con el verde, a muchas velas, lámparas y elementos rústicos. Cuando hablamos de lo metafísico, el mensaje que quisieron dejar fue el de respeto hacia todas las formas de amar que existen, libres de prejuicios. Puras en su esencia.

Lo organizaron juntas y se tomaron su tiempo: estuvieron comprometidas un año y medio. Evitaron que el afán interviniera en sus anhelos. Querían un espacio abierto, que terminó siendo una analogía a ese amor que no se limita. Querían que la naturaleza fuera parte de la narración, que lo orgánico contara la historia. Buscaron muchos, muchísimos referentes. Muchas, muchísimas wedding planners: tenían claro que ese día se lo gozarían como ningún otro. Al final hicieron clic con Cinco Sentidos, pero estuvieron presentes en cada detalle. Era vital que cada objeto puesto simbolizara lo que con esmero han construido de ellas mismas.

El lugar elegido fue la Hacienda San Carlos, en Subachoque. El coctel lo hicieron en el patio de la casona; la ceremonia al aire libre, rodeadas de árboles milenarios y la fiesta, ahí mismo, en una carpa transparente, porque quisieron que esa naturaleza siguiera siendo el hilo energético.

DE NOVIA A NOVIA Y LOS DOS VESTIDOS

Cuando supieron que De Novia a Novia tendría una edición en Bogotá, agendaron cita sin titubeos. Isabella le compró un tiquete a su mamá que vive en Cali para que la acompañara ese día y entre las dos les avisaron a sus amigos más cercanos para que se volaran del trabajo un ratico. Cada una tendría su espacio, a horas distintas porque querían guardar la sorpresa para ese día. La cita de Lina era primero. Sin embargo, se retrasó un poco y la de Isabella, en cambio, se adelantó. Por los caprichos que a veces suele tener la vida, terminaron al mismo tiempo midiéndose los vestidos. Entonces, el equipo de De Novia a Novia fue cómplice y aliado de esta aventura: consiguieron un biombo y las separaron en su totalidad para que no pudieran verse. Y, en efecto, no lo hicieron, pero Isabella escuchó a Lina celebrando cuando encontró su vestido y cuando lo estaba pagando, se escuchó en el salón la otra celebración que completaba la historia. Isabella salió con ese vestido cómodo que anhelaba, con ese vestido nada tradicional (aunque blanco) que se había imaginado. Lina salió con el vestido clásico (pero no blanco) que soñaba, con ese que tuviera tul y espalda descubierta.

Poco a poco, esos 180 grados que Isabella había anhelado comenzaban a girar. Esa vida serena que Lina quería compartir estaba caminándola con alguien más.

LAS INVITACIONES / LA COMIDA

De las invitaciones podemos decir que las quisieron impresas, para atesorar ese recuerdo tangible. Quisieron una ilustración botánica con la flor Azahar como protagonista. Verdes, con un sello de lacre dorado. Caligrafía a mano. Papel rústico.

De las invitaciones podemos decir que fueron limpias, sobrias, contemporáneas, pero queremos resaltar la decisión de escribir los nombres de las mujeres primero que el de los hombres; una idea que tomaron prestada de esta Libreta, en algún post que les sirvió de inspiración. Una decisión que le hace honor, primero, al amor de ellas y después, al amor en general: ese que no busca tradiciones, ni etiquetas, ni supremacías.

De la comida podemos decir que es un gusto que comparten. Lina, más para el lado de lo salado; Isabella, más fanática del dulce. La primera se encargó de innovar con sabores, de mezclar sin miedo. El resultado fue una crema de alcachofas con jamón serrano, queso azul, pernot y aceite de albahaca. Para el plato fuerte, un solomillo al horno macerado en especias y aceite de oliva con sandía a la parrilla y cuscus. La segunda disfrutó buscando postres hasta que encontró la composición exacta: tortas de chocolate belga y cheesecake de limón.

UN RITUAL DE ENERGÍA

El ritual de energía que hicieron fue el resultado de un proceso de Coaching que realizaron durante tres meses de la mano de Charlie Adolph. En ese curso que, sobre todo, terminó siendo un regalo, se acercaron más entre ellas, se conocieron en sus facetas más reales, aprendieron del amor como un manifiesto. En él, también diseñaron lo que fue la ceremonia: cada uno de sus momentos, lo que querían que sucediera. Entraron, cada una al lado de sus padres, por el tapete de hojas de Eucalipto. Isabella con Can’t Help Falling in Love, de Elvis Presley y Lina con Perfect Duet, de Ed Sheeran. Hicieron, entonces, un ritual de energía en el que los invitados, a través de palabras hacia ellas, cargaban de buenas intenciones una copa con agua, que después las dos bebieron. También prendieron la veladora de la abuela de Isabella para agradecerle por ese amor en el que ella tuvo tanto que ver. Después rezaron un Padrenuestro y finalmente leyeron sus votos. Fue una ceremonia donde hubo lágrimas, muchas carcajadas, dos manos que no se soltaron y dos miradas que se vieron triunfando.

ORGULLO LGTBI

La fiesta empezó con el grupo Jolie, un grupo de gypsy jazz que se robó la atención de todos con su puesta en escena: un recorrido musical por el mundo, mientras cantaron y tocaron por todo el espacio. La fiesta siguió con el primer baile de las dos, Maleza, de Yuri Buenaventura; esa canción que recoge un significado especial. Desde que la escucharon por primera vez, sintieron que la letra describe un poco cómo conciben el amor.

Tú me invades como la maleza
me enamoras sin que yo lo sepa...

La fiesta siguió con el dj que puso a sonar canciones para todos los gustos, las edades, las energías. Siguió como ellas querían que siguiera: todos bailando, sin importar nada más. Una celebración por el amor. Una fiesta para el amor. Reguetón, canciones viejas de Shakira, salsa, merengue, vallenato… La fiesta terminó con una hora loca que Isabella y Lina recuerdan con especial cariño. Está incluida en uno de los recuerdos predilectos de ese día. Hubo dos momentos: en el primero hicieron una gran piñata, donde cada persona tenía muchos accesorios para jugar. Ellas entraron con flotadores para subir los ánimos. Mientras tanto, los meseros, a modo de vendedores de dulces, repartieron mecato: papas, bombones, chocolates, chicles, Chocoramo. El segundo momento lo describen como un sueño hecho realidad. Quisieron unir a sus familias y a sus amigos en torno a ese amor sin prejuicios, ese que defiende el derecho a amar, a querer en libertad. Repartieron entonces, banderas LGTBI mientras de fondo sonó Todos me miran, de Gloria Trevi. Un cierre preciso, coherente, capaz de demostrarle al mundo, a todos los mundos, que el amor salva, protege, no tiene caparazones.

OTROS DETALLES

Isabella que no se aguanta los tacones en las fiestas, tampoco lo haría en la suya: repartieron pantuflas para que las invitadas descansaran. También cobijas, para el frío y kits anti guayabo con caldito y arepa.

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Isabella y Lina, amar es para valientes, decimos en esta Libreta. Porque amar es conocer las sombras del otro, la vulnerabilidad y, aun así, adentrarse en esa naturalidad. Es de valientes, también, porque muchas veces aparecen las luces. Las que iluminan, las que enceguecen y, sobre todo, las que aclaran. Salud, por ustedes, que ven el amor de tantos colores y entonces, la luz convirtiéndose en otra tonalidad.

Qué sigan siendo valientes y nunca olviden por qué se tomaron de la mano

APUNTES FINALES

¿Qué consejos les darían a todas las parejas que en este momento están organizando su matrimonio?

1. Contratar un wedding planner: concretan las ideas, te ayudan con el presupuesto y conocen todos los proveedores. 
2. Tener tiempo para aclarar las ideas. 
3. Definir cuáles son las prioridades. Garantizar lo que para la pareja es imprescindible y lo demás será complemento. 
4. Prueben de todo y sean ustedes los invitados principales. 
5. Un buen fotógrafo. Vale la pena porque las fotos duran para siempre.

Tres cosas que consideren clave para que una relación sea un éxito:

1. Partir de la buena voluntad de la otra persona.
2. Ponerse en el lugar del otro.
3. Comunicación.

Un error para no volver a cometer:

Muchas actividades la semana antes de la boda (trabajo, amigos, recibir familiares). 

ESTE TEXTO FUE ESCRITO POR JULI LONDOÑO PARA LLM.

(EN INSTAGRAM LA ENCUENTRAN COMO @CARECOCO). HERMANA DE PABLO, DE SANTIAGO, DE FELIPE. PERIODISTA, ENAMORADA DE LAS LETRAS HECHAS LIBROS, HISTORIAS, VIAJES, CANCIONES DE SABINA. SU FIRMA TIENE –SIEMPRE– UN ESPACIO EN LAS PÁGINAS DE ESTA LIBRETA MORADA.

CRÉDITOS

  • Lugar: Hacienda San Carlos.
  • Wedding planner: Cinco Sentidos.
  • Fotografía: Efe Uno Dos.
  • Video: Efe Uno Dos.
  • Vestidos de las novias: Isa: Luisa Nicholls. Lina: Allure Bridals. En De Novia a Novia.
  • Zapatos de las novias: Isa: Steve Madden. Lina: Jorge Ramírez. 
  • Accesorios de las novias: Isa: Ahava accesorios. Lina: Ahava accesorios y aretes de Zawadzky.
  • Maquillaje y peinado: Laura C Makeup y Melissa Vargas.
  • Decoración y ramo: Cinco Sentidos.
  • Comida: Comida Creativa.
  • Postres: Eclat Pastelería.
  • Invitaciones: Paperie Bakery.
  • Anillos: Sientto.
  • Vestidos pajecitos: Marta Ussia (España).
  • Música: Jolie gypsy jazz y dj: Andrés Reyes.
  • Cabina de fotos: Cromatika Foto Cabina.
  • Coach matrimonio ceremonia: Charlie Adolphs.

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